18 de febrero de 2017

Facebook no es Manhunt

En el lejano pasado han quedado eses grises épocas en las que la red social de Facebook se limitaba a conectarme con unos pocos amigos y que cada publicación que yo realizaba tenía un conteo total de un discreto “Me gusta” generalmente puesto por mí mismo con el simple objetivo de no acabar con mi ya desgastada autoestima virtual.

Sin embargo, de unos meses para acá se presentó un extraño y lubrico cambio, recibo al mes decenas de solicitudes de amistad de personajes de todas las esquinas del mundo, la gran mayoría comparten conmigo mi país o mi lengua madre, pero principalmente mi orientación sexual, aunque no tanto mis gustos o mi visión de la vida.

En esta primavera donde florecen los nuevos “amigos” pude descubrir que muchas de las delicadas florecillas que me enviaban una solicitud de amistad iban en realidad en busca de algo más de amistad, y me abordan de forma escueta e impersonal, con diálogos prefabricados y vacíos orientados sin éxito a un solo objetivo, alcanzar con este humilde servidor una unión carnal por demás húmeda y deliciosa que no genere ningún tipo de compromiso a largo plazo.

Y no crean que el autor de estas letras peca de mojigateria, no señor, me encanta el sexo, desde el dulce y romántico hasta el sucio y salvaje, sin embargo, resulta harto abrumador que el interlocutor del otro lado crea que la red social es un camino fácil a la compenetración física olvidando el delicado y placentero arte de la seducción.

Así que mis queridos lectores y lectoras, este pechito peladito deja claro de una vez por todas que agradece el sinnúmero de interesados que a falta de conocimiento o en exceso de ganas (O ambas) acuden a la red social más concurrida del mundo con el objeto de hacer de ella su coto de caza, pero en general prefiero usarla para lo que Marck Zuckenberg la hizo que fue para mantener de forma virtual relaciones con mis queridos y mis allegados.

Si en verdad desean tanto copular con cualquier paticaliente que les pele el diente después del primer “Hola”, los invito a que busquen otras redes diseñadas para ese tipo, donde es aceptable el chateo insulso, la pésima y devastadora ortografía y el uso de imágenes de cuerpos desnudos sin cara para conseguir aquello que tanto buscan.


No quiero parecer presumido, porque la verdad resulta fascinante ser deseado, sin embargo, es muy encantador aquel individuo que se esfuerza por verse dulce e interesante y no simplemente alguien desprolijo y con atribuciones de una pésima educación que muestra su desespero por calmar la arrechera. 

2 comentarios:

Tipo Raro dijo...

Pero desde el otro punto de vista, mi querido Joey, pueden que existan otra clases de personas en la cual no estan interesado tener un coito casual o quizas, que de alguna manera te siguen ya que formas parte de una figura/imagén pública dentro de la comunidad.

Joey dijo...

Ah si claro, por fortuna aun hablo de una minoría, y la idea es exponer mi posición antes que se generalice un tipo de habito para el cual la red no fue creada y que existen mas lugares con ese fin.

Blog Widget by LinkWithin